Las nuevas tecnologías son una parte fundamental de nuestra vida y han entrado de lleno en cualquier actividad cotidiana que realizamos. Comprar, actividades de ocio, relaciones sociales, trabajo, y por supuesto, la formación cuenta con innovadores programas y aplicaciones que nos permiten aprender de una forma interactiva y mucho más dinámica. 

Con la entrada del siglo XXI, el entorno 3.0 se ha convertido en una realidad. Si ha avanzado en muchos campos, en el de la formación online se ha producido una auténtica revolución: poder formarse a cualquier hora y en cualquier lugar, manteniendo la calidad ha sido siempre una utopía. Sólo en 2014, está previsto que a nivel mundial 22 millones de personas utilicen la formación 3.0 para ampliar sus conocimientos.

En el ámbito laboral, la formación 3.0 es una auténtica revolución: permite que los trabajadores, desde cualquier lugar y en cualquier momento, puedan formarse. Los departamentos de formación de las grandes empresas apuestan cada vez más por este tipo de formación y la respuesta de los trabajadores está siendo mas que  positiva

En el caso de aprendizaje de idiomas, por ejemplo, las ventajas son más que evidentes. 

Pero, ¿qué diferencias tiene la formación 3.0 frente a la formación tradicional?

1. Atención 24 horas, 365 días al año. Los cursos de formación online ofertan la posibilidad de contar con profesores en línea que ayudan a los alumnos a resolver las dudas en el mismo instante. 

2. Horario flexible. El alumno puede dedicarle más tiempo el día o momento en que mejor le venga, y esto pueda variar casa semana. 

3. Avanzar a un ritmo personalizado. En función de los conocimientos previos, tiempo, habilidades, etcétera, el alumno avanzará más o menos rápido, sin estar sometido a la marcha de una clase colectiva. 

4. Más barata. Sin duda, el precio es otra de las excelentes ventajas de la formación 3.0. Los alumnos pueden acceder a cursos más económicos porque el coste para la empresa que lo oferta es menor. Y también para la empresa que lo contrata.

5. Clases individuales: Existe la posibilidad de que el alumno acceda a clases individuales, personalizadas, en las que va a poder resolver las dudas que tenga y tendrá a un profesor a su disposición. Y todo sin moverse del lugar de trabajo o desde casa. 

6. Clases colectivas: Los métodos online permiten acceder a clases colectivas en las que el alumno puede conversar con otros alumnos en el caso, por ejemplo, del aprendizaje de idiomas

8. Amplia oferta de cursos: De esta forma, la oferta se amplía. En el caso de los idiomas, por ejemplo, las empresas pueden ampliar la oferta e incluir incluso idiomas minoritarios. 

9. Lo último de lo último: Este tipo de formación online permite que el profesor actualice y comparte información con el alumno de forma constante y actualizada. 

10. Expertos en nuevas tecnologías: Y además de adquirir nuevos conocimientos, el alumno puede avanzar su formación en nuevas tecnologías. 

Sin duda, la formación 3.0 es la mejor opción para los departamentos de formación de las empresas. ¿Ya cuentas con formación 3.0 para tus trabajadores?

Descubre nuestros idiomas y niveles.