Cuando estamos en proceso de aprender inglés muchas veces conseguimos entender los famosos ejercicios delistening, adecuados a nuestro nivel de conocimientos y que pueden estar preparados para aprobar exámenes tipo TOEFL, First, etc.sin embargo, llega un momento en el que nos tenemos que enfrentar a producciones reales, es decir, a nativos hablándonos directamente y esto ya puede resultar más complicado… «Hacer oído» es un proceso costoso, pero no imposible. Así que, ¡manos a la obra!

Aquí os dejamos unos cuantos consejos para mejorar la comprensión oral en inglés.

1. Funlearning. Las personas tenemos la «habilidad» de prestar más atención a aquello que realmente nos parece interesante o divertido. Cuando estamos viendo o escuchando algo que no nos interesa, automáticamente nuestra mente desconecta y perdemos la concentración. Así que, para practicar la comprensión oral te recomendamos que elijas una de tus series o películas favoritas y las pongas en versión original.

2. Subtítulos o transcripciones. Al principio los subtítulos pueden convertirse en tu mejor amigo, eso sí, ¡en inglés! Cuando los subtítulos están en un idioma distinto al del audio, la práctica puede resultar contraproducente para el aprendizaje ya que, no prestamos atención a lo que estamos escuchando sino a aquello que leemos.

En muchas ocasiones también tienes la posibilidad de ver la transcripción del audio. Escuchar el audio en inglés y, después, escuchar y leer la transcripción puede ser muy buena idea.

3. Repetición. Otra idea muy aconsejable es volver a ver películas o capítulos de series que ya has visto en tu idioma. Esto te ofrece la posibilidad de concentrarte más en la parte lingüística, debido a que ya conoces el argumento.

4. Práctica, práctica y más práctica. Cuanto más inglés escuches, ¡más fácil te resultará entenderlo! Además, hoy en día, Internet nos ofrece infinidad de posibilidades. Encontrar complementos para tu curso de ingléses facilísimo: radio, televisión, video blogs, podcasts, etc. Todo ello está a tu alcance y ¡a tan solo un clic.

5. Conoce tus límites. También tienes que tener  en cuenta que, aunque es bueno que practiques tanto como puedas… ¡tu cerebro también tiene un límite! Por una parte, al principio no vas a lograr entenderlo todo, así que, relájate, intenta entender la idea general y sobre todo… ¡no traduzcas a tu idioma! Por otra parte, deberías parar cuando te sientas cansado y la concentración empiece a fallar. Puedes empezar por escuchar fragmentos relativamente cortos de unos 15-20 minutos como máximo e ir aumentando a medida que empiezas a entender mejor.

Esperamos que estos consejos os ayuden y ¡no os olvidéis de comentarnos los resultados!